Por decir algo...
El (Beta)Blog de Agustín Raluy
sábado, diciembre 31, 2005

Un año después...

Por un momento he estado tentado de contaros mi vida a lo largo de este último año. Ya sabéis, repasar los momentos más importantes, recordar viejos tiempos con nostalgia, hacer balance y mirar hacia el nuevo año con ilusión renovada. Y tal vez plantear algún propósito de esos que luego no cumpliría. Luego he pensado que hacer eso sería un atentado contra la salud mental de todos los que pasáis por aquí, así que casi mejor me guardo la idea para el otro blog y aquí hablo de otra cosa...

Como imagino habréis notado, desde que este (beta)blog cumplió un añito incluyo al final de cada post enlaces a los temas sobre los que hablaba hace exactamente un año. No sé si alguien pinchará o no en esos enlaces, el caso es que para poder ponerlos, y a falta de mejor método, lo que hago es ir al archivo (menú de la derecha) correspondiente al mes en cuestión y buscarlos a mano. Lo interesante de la experiencia es que por el camino tengo que fijarme en lo que escribía tiempo atrás. Y se me ha ocurrido: ¿No sería bonito poder hablar de esos mismos temas un año después? Ver si las cosas han evolucionado, comprobar si quejas y errores se han solucionado con el paso del tiempo o si continúan haciéndose las cosas mal, ver qué proyectos y compañías continúan en su carrera al futuro y cuáles han caído por el camino...

Sí, ciertamente sería bonito poder analizar todo esto, poder actualizar con un año de ventaja todo lo que he ido escribiendo a lo largo de este año y dos meses... Bonito, pero me temo que me llevaría más tiempo del que dispongo. O mejor dicho, del que no dispongo... Así que, bueno, en idea se va a tener que quedar. Salvo para 3 casos que me gustaría rescatar del baúl de los recuerdos.

En primer lugar me gustaría acordarme de los chicos de Bigokay. Escribí algunos posts bastante duros sobre ellos, sobre la forma en la que estaban llevando las cosas. Lo más curioso es que, incluso siendo un sitio húngaro, su líder (Bali) que habla perfecto español se puso en contacto conmigo a través de los comentarios y del email. No para quejarse, sino para intentar mejorar. La verdad es que les cogí mucho cariño, y espero que les vaya todo muy bien. La cuestión es que a día de hoy, un año después, su web sigue recibiéndonos con un Starting soon... habrá que seguir esperando.

En segundo lugar quisiera hablar de Google. Concretamente de Gmail. Alguien pensará que no tiene mucho sentido nombrar aquí a un producto y a una compañía de los que se habla a diario a lo largo y ancho de la red. Incluso fuera de la red. Pues mira, sí, voy a hacerlo. Y además para darles un tirón de orejas. Ya sabéis que soy un defensor acérrimo de Gmail y que lo uso a diario y que prácticamente me salva la vida ayudándome a clasificar los emails de clase pero cuando se hace algo mal, también hay que decirlo. Y cuando se sigue haciendo mal un año después, con más motivo. Tal vez alguno recuerde el post que escribí el año pasado por estas fechas, con motivo de las felicitaciones navideñas. Se titulaba ¿Bug en Gmail? y hacía referencia al lío que se había montado en mi buzón de entrada con las respuestas de las felicitaciones que envié por email el año pasado: las conversaciones se mezclaban como querían y no había manera de separarlas después. Llegué a enviar un par de correos a Gmail y me respondieron que lo mirarían. Bueno, pues este año, más de lo mismo. Un año después, cuando el volumen de emails con el mismo subject (¡Feliz Navidad!) es elevado, Gmail se sigue haciendo un lío y continúa mezclando las respuestas. No creo que valga la pena poner imágenes: lo que se ve es lo mismo que ya ocurría el año pasado...

Por último me gustaría sacar también a Fundear del baúl de los recuerdos. En el post original me quejaba de que en las bases de la convocatoria a ayudas a la investigación que Fundear pone en marcha cada año, se obligaba a los investigadores participantes a utilizar la suite ofimática de Microsoft y a entregar sus trabajos únicamente en soporte magnético (disquete). Este año, en cambio, parece ser que desde Fundear han reaccionado y han corregido su error (ver base octava). En esta ocasión se pueden entregar los trabajos tanto en disquete como en CD y, lo que es más importante, desaparecen las palabras Word y Excel de la redacción permitiéndose, por lo tanto, el uso de otras alternativas como OpenOffice.org. Acciones como esta nos llevan a pensar que, efectivamente, las cosas se pueden arreglar y que nos dirigimos hacia un mundo un poquito más libre.

Eso sí, lo que todavía no han hecho después de todo este tiempo ha sido arreglar su web, que sigue mostrando errores en Firefox. Y lo que es más grave: siguen burlándose de sus patronos maltratando sus logotipos y pisoteando sus imágenes corporativas... A ver si con un poco de suerte está arreglado para el año que viene.

O no estará arreglado para el año que viene. Esto último me da rabia porque, si lo hubiese hecho yo, no me cabe duda de que me hubiesen quitado la subvención. Pero en este caso... En fin, cuando entran en juego la política y los amiguismos institucionales, ya se sabe... Y, desgraciadamente, estas cosas no se solucionan de un año para otro, es más, tienden a perpetuarse a sí mismas. Una pena.

Nota: Por cierto, en uno de los uno de los post antiguos sobre Bigokay decía que, aprovechando que iba a ir a Budapest con una visita docente, tal vez pudiese entrevistarme con ellos... Al final no pudo ser, el nuevo trabajo me impidió el viaje, con las ganas que tenía... :(

Hace un año: El efecto 1 de enero

Publicado por Agustín a las 14:49

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