Por decir algo...
El (Beta)Blog de Agustín Raluy
miércoles, noviembre 17, 2004

Reciclaje de papel

Cuando anoche llegué a casa me encontré con un nuevo envío de MXP. Pero en lugar del usual sobre de papel recibí uno de esos sobres de plástico, a decir verdad más bonito y más pequeño que el sobre usual.

En una primera aproximación me gustó el cambio: más manejable, mucho más resistente a los manejos de correos, una imagen mucho más actual y posiblemente (eso tendría que preguntárselo a los responsables de MXP) más fácilmente integrable en un proceso automatizado. Conociendo un poco el perfil de la compañía y viendo el grupo de personas que están ahí seguro que ha sido una decisión tomada a conciencia.

Un poco más tarde he abierto el sobre. Me ha costado un poco más de lo normal, pero lo achaco a la falta de costumbre: estoy convencido que en futuros envíos lo haré mucho más rápido. Y cuando me he visto a mí mismo tirando la parte desechable del sobre a la papelera me he dado cuenta de un detalle: antes no la tiraba a la papelera, sino que la tiraba en la caja de papel para reciclar. Ya no es papel sino plástico, bastante más difícil de tratar y más duro para con el medio ambiente.

Y pensando en todos los envíos que voy a recibir, y sumando todos los clientes de MXP... me sale mucho plástico. Pensando como cliente el embalaje de la película no me aporta ningún valor y pensando como MXP... pues no tengo datos, no sé qué hacen con el sobre de plástico cuando lo reciben ni conozco las pérdidas derivadas de utilizar un soporte más frágil como el papel para los envíos ni sé cómo se ha modificado su estructura de costes al adoptar el nuevo sobre... Seguramente hay muchos otros aspectos importantes que no estoy teniendo en cuenta y han sido valoradas por los directivos y les han hecho optar por este tipo de sobre.

Pero en el caso de que el beneficio real para la compañía no vaya a ser tan importante con el cambio (hablo sin conocer cifras ni procesos)... ¿no hubiese sido mejor para todos seguir con el sobre de papel (tal vez un poco más grueso si el anterior sobre dabla problemas) a cambio de un beneficio socio-ambiental? ¿no hubiese sido posible, por ejemplo, un cambio a un sobre de papel reciclado? Con una medida como esta, además de ganar todos, la compañía incluso podría colgarse la medalla de 'protectora del medio ambiente' y utilizarlo para reforzar su imagen.

Ya sé que estoy hablando por hablar, pero además de un pelín idealista todavía soy de los que piensa que los pequeños detalles tienen su pequeña importancia.

Publicado por Agustín a las 08:27

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