Por decir algo...
El (Beta)Blog de Agustín Raluy
viernes, junio 09, 2006

Truquillos para no escribir...

Sí, ya sé que últimamente apenas escribo. Y que cuando escribo son posts tan simples y poco elaborados que apenas ya interesan a nadie. Creedme si os digo que yo soy el primero al que le duele no poder escribir más y mejor...

Pero como tampoco me gusta ver la bitácora completamente muerta, intento publicar algo de vez en cuando. ¿Qué se puede publicar que tenga un mínimo de interés y al mismo tiempo no lleve demasiado tiempo?

Si miráis las últimas anotaciones seguro que lo averiguáis a la primera... eventos. Con esto de que los hay por todos lados, y más en una ciudad como Zaragoza, pues dan mucho juego. Es cuestión de ir cogiendo los que más me interesan, aquellos a los que me gustaría ir y hacer una pequeña introducción, poner día y hora, recomendar la asistencia... ¡ya tenemos post!

Claro, lo que pasa es que no se pueden poner eventos todo el tiempo. La cosa canta un poco, ¿verdad? Así que de vez en cuando sería recomendable hablar de alguna nueva tecnología, de la última cacharrería webdospuntocero que ha salido, de la penúltima tontería que ha hecho alguna empresa demostrando que no tiene ni idea de cómo funciona la red, de nuestros queridos amigos y benefactores* de la SGAE** que tanto juego dan o de Google, que siempre es un tema la mar de socorrido. O simplemente de alguna tontería curiosa que me haya llamado la atención en la oficina, en la calle o en cualquier otro lugar.

Lo intento. De verdad. Pero en la mayoría de ocasiones todas esas cosas se quedan en un par de líneas con ideas ahí en el limbo del Draft. Y bueno... en cuanto pasan un par de días y todavía no he sacado tiempo para escribir el artículo... pues como que me da un poco de pereza. Y ahí se quedan. Una verdadera pena.

Hasta que el miércoles se me ocurrió un truquillo nuevo. Bueno, no es que hubiese estado dejándome los sesos en el esfuerzo ni nada parecido. Más bien fue un poco así como de casualidad, sobre la marcha. El martes Google (jeje, al final acaba saliendo uno de los temas tradicionales) lanzó su Google Spreadsheets en superbeta. Por supuesto, me apunté para probarla, faltaría más. El miércoles por la mañana... ¡Bingo! Tenía una reluciente invitación en mi bandeja de entrada. Por la tarde, en un descansito entre las clases, me puse a trastear con el nuevo juguete... Entonces es cuando, si viviésemos en un mundo ideal, hubiese tenido que escribir un post para contar al mundo la maravillosa experiencia y así cumplir con el apartado 5.2 de la sección 7 del plan de marketing de Google.

Pero no podía hacerlo. En apenas unos minutillos tenía que volver a clase. Después de clase un par de horitas de viaje para volver a casa, llega a casa casi a las once y media, prepárate algo de cenar, responde de una vez esos emails que llevan ya varios días cogiendo polvo, descárgale un video sobre no-sé-qué-cosas-raras-de-dientes a tu hermano dentista, termina el trabajo pendiente para el día siguiente... e intenta dormir un poco, que de vez en cuando tampoco viene mal. Sabía la perspectiva que tenía por delante y sabía que me iba a ser imposible, una vez más, sacar tiempo para hablar del nuevo cacharrito de Google.

En ese momento, Pau, un amigo tan geek como yo (posiblemente más), me abrió una ventanita en Gmail. Entonces tuve la visión. Si yo no puedo escribir... ¡que escriban otros por mí! Así que que le mandé una invitación para que pudiese editar la hoja con la que yo estaba cacharreando, probamos algunas cositas de edición conjunta, sufrimos el malísimo chat que incluye el invento (se nota que está en protoalfa) y bueno...

El resultado... el esperado. Jeje, me ha salido redondo. Yo me ahorro escribir el aburrido post sobre las hojitas de cálculo y Pau lo publica. Y encima lo hace encantado, que sé yo que estas cosas le ponen :p. Pero es que además, como bien manda la etiqueta bloguera, Pau me cita en su post con lo cual no sólo me hago copartícipe y me apropio de parte de su trabajo, sino que mi ego bloguero (la de conceptos nuevos que uno aprende leyendo a Borjamari(s)... sin duda mucho más educativo que Barrio Sésamo) crece una barbaridad. Y si a eso le sumamos el enlace que me hace (mira que pareado), que además de tejer conversación seguro me va a dar muchísimo PageRank de ese... ya es la leche. Estrategia calculada y jugada perfecta, vamos. De aquí a caso de refencia en las mejores escuelas de negocios...

En fin, que me apetecía escribir un post por el mero hecho de divertirme escribiendo. Uno también tiene derecho a darse un capricho de vez en cuando, ¿no?

*Sí, qué pasa, queridos amigos y benefactores. Es que ahora te demandan si te metes con ellos, y no estoy como para pagarme un abogado...

**A ver, Agustín, tú puedes. Concéntrate, respira hondo y repite: no son ladrones, no son ladrones, no son ladrones...

Publicado por Agustín a las 07:20

|

Por decir algo...

El (Beta)Blog de Agustín Raluy