Por decir algo...
El (Beta)Blog de Agustín Raluy
martes, septiembre 25, 2007

Cuando a uno le entran ganas de llorar...

Por una vez voy a escribir un post en un impulso, algo personal. Sí, ya sé que para esas cosas tengo otro sitio mejor, pero es que lo tengo escacharrado desde hace meses...

Y necesito soltar la frustración. Había pensado en gritar con todas mis fuerzas, pero son las 4 de la mañana y creo que no es la mejor hora, mis vecinos me lo agradecerán si no lo hago. Así que nada, a quejarme en el blog.

Ayer fue un día duro, muy duro. El domingo por la tarde pensaba adelantar parte del trabajo que tenía pendiente el la oficina, pero no pude: por un lado se me perdió parte del equipaje en el autobús y por otro... me encontraba fatal. No sé, tal vez algo que comí me sentó mal. Apenas pude dormir en toda la noche: el rato que lo intenté no me dejó el dolor de tripas y el resto... tenía que terminar el trabajo.

¿El trabajo? Una presentación para el jefe. Aposté por algo original. Y perdí la apuesta cuando la vio ayer en la oficina. Tiempo perdido. Vuelta a empezar. Súmale a eso todo el trabajo del día, retrasos... 12 horas en la oficina y todavía trabajo pendiente.

Llego a casa a las 9, ceno algo (todavía no había comido) y me acuesto. El amigo Murphy se presenta: apenas me acabo de dormir mis padres (papis, ya sabéis que os quiero mucho, pero es que tenéis una puntería que...) me llaman por teléfono. Vuelta a la cama. Objetivo: levantarse a las 12 y seguir trabajando... otra noche más de tirón sin apenas dormir.

Y entonces... 3:17 (aprox) - Apagón

Ya no sé si de todo mi bloque, de todo el barrio o de todo el mundo. Pero, al menos todo el edificio, sin electricidad. Y el trabajo de media noche en el ordenador. A saber cuándo había guardado por última vez...

Cinco minutos después vuelve la electricidad... ¡todavía hay esperanza! Pero no... el ordenador se niega a encenderse: el interruptor de encendido parece que no hace contacto. Venga, Agus, tú puedes. Destornillador y a por él... ¡perfecto, interruptor arreglado! Pero sigue sin encencerse... todo el trabajo de la noche definitivamente perdido, mi ordenador muerto y la moral hecha trizas. Si tengo que empezar de nuevo, para mañana a las 9 no tengo todo el trabajo pendiente ni de coña. Y ni siquiera dispongo de todo el día, porque por la tarde empezamos las clases en la Uni. ¿De dónde voy a sacar las horas para terminar el trabajo pendiente?

Empezar de nuevo... Al menos, tengo el portátil. Vamos allá.

Publicado por Agustín a las 04:12

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