Por decir algo...
El (Beta)Blog de Agustín Raluy
sábado, noviembre 27, 2004

Ojos ocupados

Esta semana he estado muy liado. Casi sin tiempo para el blog y casi sin tiempo para leer esa cosa arcaica llamada prensa escrita. Pero hoy he venido al pueblo a ver a la familia y durante el camino he aprovechado para ojear los periódicos de ayer y hoy. Y dejando de lado al hockey, que de un tiempo a esta parte se ha convertido el deporte rey (¿o debería decir el deporte presidente de la república para no herir más sensibilidades?), lo que más me ha llamado la atención ha sido la publicidad.

Publicidad a toda página, impar y en color, y sobre todo publicidad de telefonía 3G/UMTS. Telefonía que a unas tarifas exorbitadas nos permite cosas tan maravillosas como descargarnos trailers de películas y vernos los caretos cuando estamos hablando con otra persona. Se acerca la campaña navideña...

Me voy a quedar con la idea de la videoconferencia, que parece ser es el 'arma definitiva' con la cual las operadoras quieren introducir definitivamente la tecnología al gran público. Me pregunto como usuario: ¿qué valor me aporta la videoconferencia frente a la llamada tradicional? Muy sencillo: además de oír también puedo ver a la(s) otra(s) persona(s) y lo que ésta(s) quiera(n) mostrarme.

Pero al mismo tiempo que me pregunto qué gano con la videollamada me pregunto también qué precio tengo que pagar por hacerlo. No precio económico, que supuestamente en el medio/largo plazo debería ser asequible para todos, sino a lo que implica el hecho de ver a nuestro(s) interlocutor(es). Y es que, aunque la idea de otro canal de comunicación no verbal pueda ser interesante, en muchas ocasiones el recurso vista es demasiado valioso como para desaprovecharlo en ver a la otra persona. Muchas veces he pensado que el mayor avance de la telefonía móvil en términos de productividad ha sido algo tan simple como el sistema manos libres: contar con una mano más permite realizar otras tareas de forma más eficiente al mismo tiempo que se mantiene una conversación. Pues bien, el uso de la videollamada, además de consumir el 'recurso oído' y el recurso 'voz' va a consumir también el 'recurso brazo' y el 'recurso vista'. En un mundo en el que cada vez se valoran más los recursos escasos... ¿no es un precio demasiado elevado? Pensemos en la cantidad de tiempo que diariamente dedicamos al teléfono. Pensemos que gracias a la videollamada durante todo ese tiempo vamos a tener vista, oído, voz, atención y brazo hipotecados con la misma... ¿realmente podemos asumirlo?

En definitiva, parece que lo que nos quieren vender con la tecnología 3G/UMTS es pasar de un sistema manos libres a otro sistema ojos ocupados. Pues yo por ahí no paso. Lo mejor que podrían hacer es dar acceso a banda ancha a precios razonables y dejarse de tonterías...

Publicado por Agustín a las 10:49

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