El primer día, asentarnos y poco más. El segundo, a tope. Y para empezar fuerte, Akihabara.
¿Y qué tiene de especial Akihabara? Pues... que, entre otras cosas, es el único barrio del mundo en el que puedes encontrar algo como esto:
Sí, los bailarines son espontáneos. Incluso a la Idol se le escapaba la risa...